Por qué importa el porcentaje
Cuando ves “10%” o “20%” en un aceite o flor de CBD, se refiere a la concentración de cannabidiol en el producto. Esa cifra determina la intensidad de los efectos, y elegir bien puede ser la diferencia entre una experiencia suave y otra demasiado fuerte o inefectiva.
En general, los productos de CBD no tienen una dosis “universal”, porque cada cuerpo reacciona distinto. Pero sí hay rangos que sirven como referencia.
Principiantes: entre el 5% y el 10%
Si estás empezando, lo ideal es una concentración baja.
Te ayudará a notar los efectos relajantes sin sobrecargar el sistema.
Este rango es perfecto para aliviar tensión, mejorar el sueño o simplemente desconectar después del día.
Intermedios: entre el 15% y el 20%
Cuando ya sabes cómo te sienta el CBD y quieres un efecto más claro, puedes subir el nivel.
Este rango suele ser el preferido para quienes buscan un alivio más físico: estrés intenso, molestias musculares o recuperación después del ejercicio.
Avanzados: del 25% al 30% o más
Se usa de forma más puntual.
Recomendado para personas con experiencia o que buscan un impacto más profundo sobre el descanso, la ansiedad o el dolor.
A mayor porcentaje, más rápido y duradero el efecto… pero también más fácil pasarse de dosis.
Consejos finales
- Empieza con la dosis mínima y aumenta poco a poco.
- No compares tu tolerancia con la de otros.
- Observa tus sensaciones durante varios días antes de ajustar.
El CBD funciona mejor con constancia que con exageración.
Tu cuerpo no necesita más, necesita tiempo para adaptarse.
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