Tipos de fumadores: ¿cuál eres tú?
Si llevas tiempo rodeado de amigos que disfrutan de una buena flor aromática o simplemente te gusta observar a la gente, seguro que has identificado algunos de los tipos de fumadores más habituales. Lo curioso es que, aunque cada persona es diferente, al final casi todos terminamos encajando en algún perfil.
En este artículo repasamos algunos de los tipos de fumadores más comunes. Puede que te reconozcas en más de uno. No te preocupes, es completamente normal.
El catador profesional
Este es uno de los tipos de fumadores más fáciles de identificar.
Da igual que le enseñes una flor durante tres segundos. Él ya sabe exactamente lo que tiene delante.
“Notas cítricas al principio, fondo terroso, toque especiado y un final que recuerda a un paseo por un bosque noruego después de la lluvia.”
Tú solo hueles una planta, pero él acaba de escribir la descripción de un vino de 300 euros.
El coleccionista de mecheros ajenos
Curiosamente nunca compra mecheros.
Jamás.
Sin embargo, siempre tiene fuego.
Nadie sabe cómo lo hace. Empieza la reunión sin mechero y termina la noche con tres distintos en el bolsillo.
Cuando le preguntas de dónde han salido responde:
“No es mío, alguien me lo dejó.”
Ese alguien sigue buscándolo meses después.
El ingeniero
Dentro de los tipos de fumadores existe una categoría especial para quienes convierten cualquier sesión en un proyecto de ingeniería.
Necesita una mesa.
Necesita herramientas.
Necesita concentración absoluta.
Lo que cualquier persona normal prepara en dos minutos, él lo convierte en un proceso industrial con fases, revisiones y control de calidad.
Cuando termina, todos han perdido el interés menos él.
El que siempre tiene prisa
Da igual la situación.
Siempre tiene prisa.
Todavía no se ha sentado y ya pregunta:
“¿Entonces qué?”
Ni siquiera ha saludado a todo el mundo.
Su capacidad para acelerar cualquier plan debería ser estudiada por la ciencia.
El filósofo
Uno de los clásicos entre los tipos de fumadores.
Empieza hablando del tiempo.
Cinco minutos después está cuestionando la existencia humana.
Diez minutos más tarde quiere debatir si los pingüinos saben que viven en la Antártida.
Y lo peor es que consigue que la conversación tenga sentido.
El despistado
Pierde el móvil.
Pierde las llaves.
Pierde la cartera.
Pierde el mechero.
Pierde las gafas.
A veces incluso pierde el hilo de la conversación mientras está hablando.
Lo sorprendente es que siempre consigue volver a casa.
El experto en aromas
Es primo lejano del catador profesional.
Este no habla de sabores.
Habla de aromas.
Muchos aromas.
Demasiados aromas.
“Esto recuerda a mango maduro mezclado con limón, madera húmeda, vainilla y un ligero toque de especias orientales.”
Tú vuelves a olerlo y sigues pensando que huele a flor.
El que nunca aporta nada
Siempre aparece.
Siempre participa.
Siempre disfruta.
Pero aportar, lo que se dice aportar, no aporta demasiado.
Su habilidad consiste en estar exactamente en el lugar adecuado en el momento adecuado.
Si la supervivencia dependiera de encontrar planes sin organizarlos, sería el líder de la humanidad.
El que hace preguntas imposibles
Entre los tipos de fumadores hay uno especialmente peligroso.
El de las preguntas imposibles.
Por ejemplo:
- ¿Quién decidió el nombre de los colores?
- ¿Por qué las pizzas son redondas y las cajas cuadradas?
- ¿Los peces tienen sed?
Lo peor es que después de escucharlo te quedas pensando.
El que conoce todas las variedades
No importa cuál menciones.
Las conoce todas.
Y además ha probado una versión mejor.
Si hablas de una variedad famosa, él probó una edición limitada.
Si hablas de una edición limitada, él conoció la versión original.
Si hablas de la versión original, conoce al primo del cultivador.
No tiene rival.
El fotógrafo
Antes de tocar nada necesita hacer veinte fotos.
Busca la iluminación.
Busca el ángulo.
Busca el fondo.
Busca otra iluminación.
Cuando termina la sesión fotográfica ya es de noche.
El que siempre cuenta la misma historia
Todos tenemos un amigo así.
Empieza la historia igual.
La cuenta igual.
La termina igual.
Y la ha contado exactamente cuarenta veces.
Lo más increíble es que sigue riéndose como si fuera la primera vez.
El novato entusiasta
Acaba de descubrir el mundo del CBD y quiere aprender absolutamente todo.
Pregunta por variedades.
Pregunta por aromas.
Pregunta por resinas.
Pregunta por terpenos.
Pregunta por todo.
Y sinceramente, es uno de los perfiles más divertidos porque disfruta cada descubrimiento como si fuera el primero.
El organizador oficial
Si no fuera por él, nadie sabría dónde ni cuándo quedar.
Es quien crea el grupo.
Es quien avisa.
Es quien confirma.
Es quien recuerda la hora.
Es quien espera a los que llegan tarde.
Y aun así nadie le da las gracias.
El experto de internet
Ha visto tres vídeos y leído cuatro artículos.
Ahora es una autoridad mundial.
Tiene respuesta para todo.
Aunque muchas veces nadie le haya preguntado.
¿Cuál de estos tipos de fumadores eres?
Después de leer esta lista seguramente te hayas identificado con alguno de estos tipos de fumadores. Quizás seas el filósofo, el ingeniero, el experto en aromas o el coleccionista profesional de mecheros ajenos.
Lo más probable es que seas una mezcla de varios.
Y si crees que no encajas en ninguno, probablemente seas ese tipo de fumador que está pensando: “Yo soy completamente normal”.
Curiosamente, ese suele ser el perfil más raro de todos.
Conclusión
Los tipos de fumadores son tan variados como las personas. Algunos analizan cada aroma, otros pierden el mechero cada semana y otros convierten cualquier conversación en un debate existencial.
Lo importante es disfrutar de los buenos momentos, compartir experiencias y echarse unas risas con esos pequeños comportamientos que todos reconocemos en nuestros amigos… o en nosotros mismos.
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